
Qué es que reiner te llame a las siete de la mañana mientras tú estás aún con la resaca del viernes que ha pasado. Ese que fue el cumpleaños de Blue. Tu cabeza está en tu cama pero tus pensamientos están en Marte. La cama te da vueltas y te sientes en la canción de Pedro Suarez Vertí. Es Pato, le digo qué quieres, Pato.
Teni, ¿te acuerdas de las chicas de Drama? Me han llamado por teléfono. Nos han citado en la playa y qué mejor que verlas en bikini, pelotudo. Aunque la noche que las conocimos estaban más desabrigadas. Ponte tus sandalias y ven para mi casa.
Me levanto renegando, miro mi cara contra el espejo. Soy yo pero no soy el mismo. El agua fría me devuelve la vida. Aun recuerdo a las chicas de Drama, se me viene a la mente reiner y ese frenético baile de reggaetón. No lo había visto reír así hace mucho tiempo. Las chicas de Drama nos hicieron olvidar por un momento a las chicas que ocupan nuestros corazones. Como dijo reiner, esto es sólo un recreo.
A pesar que lo cito enérgicamente a las ocho de la mañana, hago esperar a Teni pues no encuentro los lentes de sol adecuados para él. Él me dijo que me prestará sus gafas Puma, así que yo le sacaré unas que vayan con su nuevo corte de cabello. Salgo y encuentro a Teni hablando por teléfono (es mejor para la salud de mi amigo que no revele con quien estaba hablando esa mañana). Como dijo Teni, esto es sólo un recreo de día de playa.
Me he encontrado con reiner, lo tengo enfrente de mí con ese huachafo bivirí azul. Según él se cree surfer, lo que no sabe es que me da roche porque su bivirí azul no combina con su short blanco que dice que es de México (sólo porque la etiqueta dice Mexico pero lo compró en Saga). Creo que vamos rumbo al Sur, pero reiner baja en Miraflores para ver una exhibición de vacas me dice. Me ha tomado el pelo, me confiesa que vamos a ir a Barranquito y las chicas de Drama nos están esperando allí.
(…)
Me he dado cuenta que nuestra voz no tiene sabor a nada. A pesar de que Gastón Acurio se gasta en viajes por los cinco contenientes impulsando nuestra cocina, todo eso se viene abajo cuando vienes a la Costa Verde (abajo de Lima) y te encuentras una manada de colombianos narcos, entre las cuales la belleza refulge en…
…En una muñeca de la mafia.
Una muñeca de la mafia y su hermana que chapotean y tienen las curvas más peligrosas del mundo. Ella es blanquita, pelirroja y de voz cantarina. Teni, yo y cualquier mortal se enamoraría por eso.
Competís contra tu amigo (reiner) por sentarte a su costado y él me replica que no puedes hacer nada porque estás en planes con alguien. En ese momento le miento y le digo que he terminado con ella un día antes. Y se nos ocurre inconscientemente que los dos vamos a hacerle el habla aunque sea a la hermana mayor.
Pero no me voy a quedar contemplando eternamente a esta sirena caribeña, he venido a la playa y quiero nadar. Que mejor que hacerlo cuando ella también se mete. Dejo a Teni esperando a las chicas de Drama, él es de las extrañas personas que se meten al mar sólo para darse baños de asiento.
La temperatura ha aumentado a 31 grados centígrados, me siento nuevamente en el Campeones del 36, Sullana. Tengo la ligera sospecha de que no van a venir. Me digo a mí mismo que no panda el cúnico, que ya llegarán, seguramente tuvieron un pequeño incidente (claro, el incidente fue que nunca vinieron) Mientras reiner brazea cual si fuera Michael Phelps.
De repente entre ola y ola volteo y veo que la colocha bonita está en la tabla de un surfer. El surfer le hace el habla, le pregunta cómo le fue en Cusco, le pregunta cuándo se va ir, le pregunta cómo se llama y si pueden salir esta noche. Estoy picón porque no pude hacer nada. Me siento choteado sin poder hacer algo, un choteado ahogado. Ahora vuelvo donde mi amigo Teni para intentar otro acercamiento.
La veo salir del mar y me recuerda ese cuadro pintado hace muchos siglos del nacimiento de Venus. La furia de Poseidón hace que se desprenda su ropa y se convierta en una Eva. Se le ha desprendido un pedazo de bikini que me deja ver más de lo que yo podía imaginar en una mujer. Creo que es la belleza en su máxima expresión.
Afortunadamente este mar embravecido del que siempre se ha dicho que está cochino, azuzado por Eolo, hace que se salga el mar y moja la toalla de Marianita, mientras ella se estaba riendo del accidente que hizo comprobar a todos los bañistas esperpénticos como yo que no usa push-up y todo en ella es natural. ¿Hay push-up para bikini?, le quiero preguntar a Teni, pero lo veo conversando con el sol: es ella, la colocha y él intercambiando risas y diálogos fraternos (porque a Teni siempre le pasa eso con las chicas, lo consideran su hermanito).
Gracias a que pisó mi toalla de la Juventus y la embarró de arena con sus hermosos pies, me pide perdón y me pregunta si por acá hay “aguas malas”. Yo le respondo que así es el mar de la Costa Verde, por eso prefiero el Sur, ella se ríe y me dice que se refiere a la cerveza. Le digo que por su dejo, presiento que no es de aquí. Me responde que es de Santa Marta, Colombia. Cuando siento que los dos somos como Adán y Eva en esta playa aparece el inoportuno cachetón de reiner.
Como si le metiera codazos a Teni para que me presente a su nueva amiga, sacudo mi cabeza para secarla al estilo perrito y mojo calculadamente a Teni. Mariana, reiner, reiner, Mariana y empieza la cháchara. Ella no sabe, ya que ríe muy amistosamente siempre, que estamos arrobados por su belleza, su cuerpo tiene la suavidad de un pan de molde, eso que los italianos llaman morbidezza.
Conversamos de todo un poco, y usamos nuestras mejores armas: la palabra. Ella, nos cuenta, que esta visitando por unas semanas Lima, que ha bailado en la Plaza de Armas por el aniversario de Lima (18 de enero) y estos son sus últimos días en la ciudad de los reyes (y no de los reiners). Le contamos que somos estudiantes de periodismo, y que tenemos un patético blog llamado A choteadas aprendí, nos mira y nos regala nuevamente su risa.
Pocas veces he visto chicas de sensualidad tan rebosante, deseo ser más atrevido e indagar un poco más en ella, deseo invitarla a salir antes que Teni me gane la partida, antes que le proponga una cita y ser su guía oficial por las pocas días que le quedan, me invita, mejor dicho nos invita a Teni y a mí a una fiesta en el sur, tres sí que son multitud.
Volvemos con este informativo después de los comerciales.
Si la imaginación no fue suficiente, dejamos un video de esta crónica.





